martes, 7 de agosto de 2012

jueves, 14 de junio de 2012

"1, 2, 3, 5, 8, 13, qué te parece."

Imagen: Me parece bien. Créditos al autor.

"– La comprensión requiere palabras. Algunas cosas no pueden ser reducidas a palabras. Hay cosas que solamente pueden ser experimentadas en silencio.

Como si estuviera sujetando una sagrada reliquia, Waff devolvió el documento a su regazo. En voz muy baja, de tal modo que sus oyentes tuvieron que inclinarse hacia él y algunos colocar una mano formando copa detrás de su oído, Waff dijo:

– Esto dice que nuestro universo es mágico. Dice que todas las formas arbitrarias son transitorias y sujetas a cambios mágicos. La ciencia nos ha conducido a la interpretación de la que no podemos desviarnos.

Dejó que estas palabras supuraran por un momento, luego:

– Ningún sacerdote rakiano del Dios Dividido ni ningún otro charlatán powindah puede aceptar eso. Sólo nosotros lo sabemos, porque nuestro Dios es un Dios mágico cuyo lenguaje hablamos."

"Herejes de Dune." - Frank Herbert.

"La pelota."

Imagen: Ta ahí. Créditos al autor.

"...¡El período de la reverencia! Cuán profunda haces tu reverencia antes de soltar tu flecha. ¡Y cuán profundo se hunde esta flecha!"

"Herejes de Dune." - Frank Herbert.

jueves, 26 de abril de 2012

"Jajaja."

Imagen: So vo!. Créditos al autor.

"– Hay una época, Leto, una época en la que se está vivo. Una época en la que uno tiene que estar vivo. Y tiene un hechizo mágico esa época, mientras se está viviendo, porque uno sabe que ese tiempo no volverá jamás."

"Dios Emperador de Dune." - Frank Herbert.

martes, 24 de abril de 2012

"Primera fila."

Imagen: Créditos al autor.

"La génesis no se detiene. Tu dios continúa creándote."

"Dios Emperador de Dune." - Frank Herbert.

lunes, 23 de abril de 2012

"Comenzar juego."

Imagen: Si vas para el Norte yo te puedo acercar. Créditos al autor.

"Cuando más curioso me vuelvo, menos lo son quienes me adoran. La religión suprime la curiosidad. Lo que yo hago mengua a quien me adora. Por eso llegará la hora en que no haré nada y todo lo devolveré a la gente que, amedrentada, se encontrará ese día sola y se verá forzada a actuar por si misma."

"Dios Emperador de Dune." - Frank Herbert.

jueves, 19 de abril de 2012

"Me re cabió."

Imagen: Campo de juego. Créditos al autor.

"- ¿Qué es lo que estáis haciendo conmigo? -preguntó-. ¿Cuáles son vuestros planes hacia mí?

- Intento desparramarte sobre el universo -dijo ella-. Intento que puedas convertirte en cualquier cosa que de desees profundamente."

"Hijos de Dune." - Frank Herbert.

"Bien."

Imagen: Créditos al autor.

"Cuando el centro no se mueve, tú te hallas en su camino."

"Hijos de Dune." - Frank Herbert.

martes, 10 de abril de 2012

"Oh sí."

Imagen: aÁ. Créditos al autor.

"Estoy de nuevo en la boca del dragón, pensó."

"Hijos de Dune." - Frank Herbert.

lunes, 9 de abril de 2012

"Secuencia."

Imagen: Que si ésto, que si lo otro. Créditos al autor.

"- Los gobiernos pueden surgir y caer por razones aparentemente insignificantes, Príncipe. Acontecimientos realmente pequeños! Una discusión entre dos mujeres... la forma en que sopla el viento un día determinado... un estornudo, un carraspeo, la longitud de un indumento o la eventual colisión de un grano de arena contra el ojo de un cortesano. No siempre son los majestuosos intereses de los ministros Imperiales los que dictan el curso de la historia, no son necesariamente las pontificaciones de los sumos sacerdotes las que mueven las manos de Dios."

"Hijos de Dune." - Frank Herbert.

jueves, 5 de abril de 2012

"Acá."

Imagen: A comerla. Créditos al autor.

"Es una forma de existencia que no puede amenazar sin amenazarse a sí misma en idéntica forma."

"El Mesías de Dune." - Frank Herbert.

martes, 3 de abril de 2012

"Sopermi."

Imagen: Ésta. Créditos al autor.

"No existe ninguna separación entre dioses y hombres; los unos se
mezclan suave y ocasionalmente en los otros."

"El Mesías de Dune." - Frank Herbert.

martes, 20 de marzo de 2012

"Pero sí."

Imagen: Tranka. Créditos al autor.

"...se felicitó a sí mismo por no haber tenido que utilizar nunca esa puerta, así como no haber necesitado nunca a los distractores. Pero era bueno saber que aquel día los tenía allí a su disposición... a veces los planes especiales comportan también riesgos especiales."

"Dune." - Frank Herbert.

jueves, 8 de marzo de 2012

"Si no."

Imagen: Te la encargo. Créditos al autor.

"La mente gobierna al cuerpo, y éste obedece. La mente se ordena a si misma, y encuentra resistencia."

"Dune." - Frank Herbert.

viernes, 2 de marzo de 2012

"Ok."

Imagen: Ahora el resto. Créditos al autor.

"...aprendió rápidamente porque la primera enseñanza que recibió fue la certeza básica de que podía aprender."

"Dune." - Frank Herbert.

miércoles, 29 de febrero de 2012

"Canuto."

Imagen: El zotreta. Créditos al autor.

"Un proceso no puede ser comprendido más que interrumpiéndolo. La comprensión debe fluir al mismo tiempo que el proceso, debe unirse a él y caminar con él."

"Dune." - Frank Herbert.

sábado, 18 de febrero de 2012

"Caramba."

Imagen: Quehacé. Créditos al autor.

"No conoceréis al miedo. El miedo mata la mente. El miedo es la pequeña muerte que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitirá que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allá donde haya pasado el miedo ya no habrá nada. Sólo estaré yo."

"Duna." - Frank Herbert.

"Mateo 7:7."

Imagen: Averga. Créditos al autor.

"El sueño se desvaneció.

Paul se despertó en el tibio lecho y pensó... pensó. Aquel mundo de Castel Caladan, donde no tenía juegos ni compañeros de su edad, quizá no mereciera la menor tristeza. El doctor Yueh, su preceptor, le había dado a entender de forma ocasional que el sistema de castas de los faufreluches no era tan rígido en Arrakis. En el planeta había gente que vivía al borde del desierto sin un caid o un bashar que la gobernase: los llamados Fremen, elusivos como el viento del desierto, que ni siquiera figuraban en los censos de los Registros Imperiales.

Arrakis... Dune... el Planeta del Desierto.

Paul sintió sus propias tensiones y decidió practicar uno de los ejercicios corporales-mentales que le había enseñado su madre. Tres rápidas inspiraciones desencadenaron las respuestas: entró en estado de percepción flotante... ajustó su conciencia... dilatación aórtica... alejamiento de todo mecanismo no focalizado... concienciación deliberada... enriquecimiento de la sangre e irrigación de las regiones sobrecargadas... nadie obtiene alimento-seguridad-libertad sólo con el instinto... La consciencia animal no se extiende más allá de un momento dado, como tampoco admite la posibilidad de la extinción de sus victimas... el animal destruye y no produce... los placeres animales permanecen encerrados en el nivel de las sensaciones sin alcanzar la percepción... el ser humano necesita una escala graduada a través de la cual poder ver el universo... una consciencia selectivamente focalizada, esto forma su escala... La integridad del cuerpo depende del flujo nervioso-sanguíneo, sensible a las necesidades de cada una de las células... todos los seres/células/cosas son no permanentes... todo lucha para mantener el flujo de la permanencia...

La lección pasó y pasó a través de la flotante consciencia de Paul."

"Dune." - Frank Herbert.

jueves, 29 de diciembre de 2011

"Sí."

Imagen: Entre el índice y el pulgar. Créditos al autor.

"Se había enfriado y cristalizado en tal medida que cuando, con otros varios, me senté ante una amplia bañera constantiniana de esperma, la encontré extremadamente condensada en bultos que flotaban acá y allá por la parte líquida. Nuestra tarea era volver a hacer fluidos esos bultos a fuerza de apretarlos. ¡Dulce y untuoso deber! No es extraño que en tiempos antiguos el aceite de esperma fuera un cosmético tan estimado. ¡Qué clarificador! ¡Qué endulzador! ¡Qué suavizador! ¡Qué delicioso reblandecedor! Después de tener las manos en él unos pocos minutos, notaba los dedos como anguilas y empezando, por decirlo así, a volverse serpentinos y espirales.

Yo, sentado allí bien cómodo, con las piernas cruzadas, en cubierta; tras el duro ejercicio del cabrestante; bajo un tranquilo cielo azul; con el barco navegando indolentemente y deslizándose con serenidad; yo, mientras me bañaba las manos en esos suaves y amables glóbulos de tejidos infiltrados, tejidos casi en esa misma hora, para romperse sustanciosamente entre mis dedos y descargar toda su opulencia, como las uvas plenamente maduras sueltan su vino, y mientras aspiraba ese aroma incontaminado, literal y verdaderamente como aroma de violetas en primavera, os aseguro que viví aquel rato como en un prado almizclado, y me olvidé totalmente de nuestro terrible juramento, lavándome de él las manos y el corazón en ese inefable aceite de esperma, y casi empecé a dar crédito a la vieja superstición de Paracelso de que el aceite de esperma es de rara eficacia para mitigar el calor de la ira, al mismo tiempo que, bañándome en ese baño, me sentía divinamente libre de toda mala voluntad, o petulancia, o malicia de ninguna clase.

¡Apretar, apretar, apretar, durante toda la mañana! Apreté aquel aceite de esperma hasta que casi me fundí en él: apreté ese aceite de esperma hasta que me invadió una extraña suerte de locura, y me encontré, sin darme cuenta, apretando en él las manos de los que trabajaban conmigo, confundiéndolas con suaves glóbulos. Tal sentimiento desbordante, afectuoso, amistoso, cariñoso producía esta labor, que por fin acabé por apretarles continuamente las manos, y por mirarles a los ojos sentimentalmente, como para decir: «¡Oh, mis queridos semejantes!, ¿por qué vamos a seguir abrigando resentimientos sociales, o conocer el más leve malhumor o envidia? Vamos; apretémonos todos las manos; mejor dicho, apretémonos universalmente en la mismísima leche y esperma de la benevolencia».

¡Ojalá pudiera seguir apretando ese aceite de esperma para siempre! Pues ahora, una vez que, por muchas experiencias prolongadas y repetidas, he percibido que en todos los casos el hombre debe acabar por rebajar, o al menos desplazar, su concepto de la felicidad inalcanzable, sin ponerlo en parte ninguna del intelecto ni de la fantasía, sino en la esposa, el corazón, la cama, la mesa, la silla de montar, el rincón del fuego, el campo, ahora que he percibido todo esto, estoy dispuesto a apretar la tina eternamente."

"Moby Dick". - Herman Melville.

domingo, 18 de diciembre de 2011

"Templanza."

Imagen: Bueno. Créditos al autor.

"Una palabra o dos sobre este asunto de la piel o grasa de la ballena. Ya se ha dicho que se le arranca en largas piezas, llamadas «piezas de cobertor». Como muchos términos marítimos, éste es muy afortunado y significativo. Pues la ballena, en efecto, está arropada en su grasa como en una auténtica manta o colcha; o, mejor aún, como en un poncho indio echado por la cabeza y que le rodea como una falda su extremidad. Por causa de este caliente arropamiento de su cuerpo, la ballena es capaz de mantenerse a gusto en todos los climas, en todos los mares, tiempos y mareas. ¿Qué sería de una ballena de Groenlandia, digamos, en esos mares helados y estremecedores del norte, si no estuviera provista de su caliente sobretodo? Verdad es que se encuentran otros peces muy vivaces en esas aguas hiperbóreas, pero ésos, ha de observarse, son los otros peces, de sangre fría y sin pulmones, cuyas mismísimas barrigas son refrigeradores; criaturas que se calientan al socaire de un iceberg, como un viajero invernal que se calentara ante el fuego de una posada; mientras que la ballena, como el hombre, tiene pulmones y sangre caliente. Heladle la sangre, y se muere. Qué maravilloso es entonces -salvo después de la explicación- que ese gran monstruo, para quien el calor corporal es tan indispensable como para el hombre; qué maravilloso es, digo, que se encuentre en su casa sumergido hasta los labios en esas aguas árticas, donde, cuando los marineros caen por la borda se les encuentra a veces, meses después, congelados verticalmente en el corazón de campos de hielo, igual que se encuentra una mosca presa en el ámbar. Pero más sorprendente es saber, como se ha probado por experiencia, que la sangre de una ballena polar es más caliente que la de un negro de Borneo en verano.

A mí me parece que aquí vemos la rara virtud de una fuerte vitalidad individual, y la rara virtud de unas paredes gruesas, y la rara virtud de la espaciosidad interior. ¡Oh, hombre, admira a la ballena y tómala por modelo! Permanece también tú caliente entre el hielo. Tú también vives en este mundo sin ser de él. Quédate frío en el ecuador; mantén fluida tu sangre en el Polo. Como la gran cúpula de San Pedro, y como la gran ballena, conserva, ¡oh, hombre!, en todas las estaciones una temperatura propia."

"Moby Dick". - Herman Melville.

sábado, 17 de diciembre de 2011

"REMENMEN."

Imagen: Va a aclarar. Kozyndan.

"- ¡Remad, remad, mis queridos valientes; remad, hijos míos; remad, pequeños! -gruñó y suspiró mimoso Stubb a los de su tripulación, algunos de los cuales todavía mostraban señales de intranquilidad-. ¿Por qué no os rompéis los espinazos, muchachos? ¿Qué os quemáis mirando? ¿Aquellos muchachos de ese bote? ¡Chist! Solamente son cinco hombres más que han venido a ayudarnos; no importa de dónde; cuanto más, más contentos. Remad, entonces, remad; no os preocupéis del azufre; los demonios son bastante buenos chicos. Ea, ea, ea, ya estamos; ése es el golpe, por mil libras; ¡ése es el golpe para llevarse la partida! ¡Hurra por la copa de oro de aceite de ballena, mis héroes! Tres hurras, muchachos; ¡ánimo todos!

Tranquilos, tranquilos, no tengáis prisa. ¿Por qué no partís los remos, bribones? ¡Morded algo, perros! Ea, ea, ea, ahora; suave, suave. ¡Eso es, eso es! Largo y fuerte. ¡Dejad sitio ahí, dejad sitio! ¡El diablo os lleve, bribones andrajosos; estáis dormidos todos! Dejad de roncar, dormilones, y remad. Remad, ¿queréis? Remad, ¿no sabéis? Remad, remad ¿vamos allá? En el nombre de los gobios y los pasteles de jengibre, ¿no remáis? Remad y romped algo; remad, sacaos los ojos. ¡Vamos! -sacando del cinto el afilado cuchillo-: que cada hijo de su madre saque el cuchillo, y reme con la hoja entre los dientes. Eso es..., eso es. Ahora, haced algo; esto ya tiene buen aspecto, mis pedacitos de acero. ¡Dadle fuerte, dadle fuerte, mis cucharitas de plata! ¡Dadle fuerte, pedazos de pasadores!"

"Moby Dick." - Herman Melville.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

"Así sea."

Imagen: Revelación masiva. Créditos al autor.

"Todos mis medios son cuerdos; mi motivo y mi objetivo es demente."

"Moby Dick". - Herman Melville.

"Cero killed."

Imagen: Cebeceando. Créditos al autor.

"Me parece que hemos confundido mucho esta cuestión de la Vida y la Muerte. Me parece que lo que llaman mi sombra aquí en la tierra es mi sustancia auténtica. Me parece que, al mirar las cosas espirituales, somos demasiado como ostras que observan el sol a través del agua y piensan que la densa agua es la más fina de las atmósferas. Me parece que mi cuerpo no es más que las heces de mi mejor ser. De hecho, que se lleve mi cuerpo quien quiera, que se lo lleve, digo: no es yo. Y por consiguiente, tres hurras por Nantucket, y que vengan cuando quieran el bote desfondado y el cuerpo desfondado, porque ni el propio Júpiter es capaz de desfondarme el alma."

"Moby Dick." - Herman Melville.

martes, 25 de octubre de 2011

"Atrapar con la cara."

Imagen: World first. Créditos al autor.

"No soy perseguido, decís. ¡Sí, soy persegui­do, y acusado y denunciado! ¿Por quién? Por mí. Yo mismo me he cerrado el camino. No hay mejor carcelero que uno mismo. Para ser feliz, señor, se necesita no comprender el deber, porque una vez comprendido, la conciencia es implacable. Se di­ría que os castiga, pero no, os recompensa; os lleva a un infierno donde se siente junto a sí a Dios."

"Los miserables." - Victor Hugo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

"Tarea para el hogar."

Imagen: Grabado en la sonda Pionner.

"ΓΝΩΘΙ ΣΕΑΥΤΟΝ."

Templo de Apolo, Grecia.

lunes, 12 de septiembre de 2011

"En el ojo."

Imagen: No contaba con su recortada. Créditos al T-800.

"Si a causa de la debilidad de nuestras luces estamos precisados a valernos de las ajenas, no las recibamos tampoco con innoble sumisión, no abdiquemos el derecho de examinar las cosas por nosotros mismos, no consintamos que nuestro entusiasmo por ningún hombre llegue a tan alto punto que, sin advertirlo, le reconozcamos como oráculo infalible. No atribuyarnos a la criatura lo que es propio del Criador."

"El criterio." - Jaume Balmes.

"Periódico."

Imagen: Créditos al autor.

"...¿podremos inferir la conveniencia de abandonar el discurso, y hasta el trabajo, y de entregarnos a una especie de quietismo intelectual? No, ciertamemte. Para el desarrollo de toda facultad hay una condición indispensable: el ejercicio. En lo intelectual, como en lo físico, el órgano que no funcione se adormece, pierde de su vida; el miembro que no se mueve se paraliza. Aun los genios más privilegiados no llegan a adquirir su fuerza hercúlea sino después de largos trabajos. La inspiración no desciende sobre el perezoso; no existe cuando no hierven en el espíritu ideas y sentimientos fecundantes. La intuición, el ver del entendimiento, no se adquiere sino con un hábito engendrado por el mucho mirar. La ojeada rápida, segura y delicada de un gran pintor no se debe sólo a la Naturaleza, sino también a la dilatada contemplación y observación de los buenos modelos; y la magia de la música no se desenvolvería en la organización más armónica, sujeta únicamente a oír sonidos ásperos y destemplados."

"El criterio." - Jaume Balmes.

jueves, 8 de septiembre de 2011

"WYSIWYG."

Imagen: Longo.

"Los hombres muy pensadores y ensimismados corren gran riesgo de caer en manías sabias, en ilusiones sublimes; que la mísera humanidad, por más que se cubra con diferentes formas, según las varias situaciones de la vida, lleva siempre consigo su patrimonio de flaqueza. Para una débil mujercilla el susurro del viento es un gemido misterioso, la claridad de la luna es la aparición de un finado y el chillido de las aves nocturnas es el grito de las evocaciones del averno para asistir a pavorosas escenas."

"El criterio." - Jaume Balmes.

jueves, 25 de agosto de 2011

"Paso ciego."

Imagen: Ayuda memoria. Créditos al autor.

"Un artesano honesto se abandonará a la satisfacción de realizar una obra maestra que le arruina mucho antes que hacer otra deficiente que le enriquezca."

"Investigaciones filosóficas sobre el origen y naturaleza de lo bello." - Denis Diderot.

lunes, 22 de agosto de 2011

"Tic, tac..."

Imagen: Logo Alfa Romeo. Créditos al autor.

"Se había puesto con firmeza en busca de la comodidad y el bienestar de una Sociedad equilibrada con seguridad y estabilidad, como lema; había realizado sus esperanzas, para llegar a esto al Final. Alguna vez, la vida y la propiedad debieron alcanzar Una casi absoluta seguridad. Al rico le habían garantizado su riqueza y su bienestar, al trabajador su vida y su trabajo. Sin duda en aquel mundo perfecto no había existido ningún problema de desempleo, ninguna cuestión social dejada sin resolver. Y esto había sido seguido de una gran calma.

Una ley natural que olvidamos es que la versatilidad intelectual es la compensación por el cambio, el peligro y la inquietud. Un animal en perfecta armonía con su medio ambiente es un perfecto mecanismo. La naturaleza no hace nunca un llamamiento a la inteligencia, como el hábito y el instinto no sean inútiles. No hay inteligencia allí donde no hay cambio ni necesidad de cambio. Sólo los animales que cuentan con inteligencia tienen que hacer frente a una enorme variedad de necesidades y de peligros.

Así pues, como podía ver, el hombre del Mundo Superior había derivado hacia su blanda belleza, y el del Mundo Subterráneo hacia la simple industria mecánica. Pero aquel perfecto estado carecía aún de una cosa para alcanzar la perfección mecánica: la estabilidad absoluta. Evidentemente, a medida que transcurría el tiempo, la subsistencia del Mundo Subterráneo, como quiera que se efectuase, se había alterado. La Madre Necesidad, que había sido rechazada durante algunos milenios, volvió otra vez y comenzó de nuevo su obra, abajo. El Mundo Subterráneo, al estar en contacto con una maquinaria que, aun siendo perfecta, necesitaba sin embargo un poco de pensamiento además del hábito, había probablemente conservado, por fuerza, bastante más iniciativa, pero menos carácter humano que el Superior. Y cuando les faltó un tipo de carne, acudieron a lo que una antigua costumbre les había prohibido hasta entonces."

"La Máquina del Tiempo." - H. G. Wells.

miércoles, 29 de junio de 2011

"Y cómo dice..."

Imagemen meeennn. Créditos al autor.

"Mas, como suele acaecer, todo este decir era una exageración. Casi siempre las cosas humanas comienzan por ser leyendas y sólo más tarde se convierten en realidades."

"La rebelión de las masas." - José Ortega y Gasset.

domingo, 26 de junio de 2011

"Pónese."


Imagen: Entonnncesssss... Créditos al autor.

"Veamos ahora otra clase de épocas que gozan de una impresión vital, al parecer la más opuesta a ésa. Se trata de un fenómeno muy curioso, que nos importa mucho definir. Cuando, hace no más de treinta años, los políticos peroraban ante las multitudes, solían rechazar esta o la otra medida de gobierno, tal o cual desmán, diciendo que era impropio de la plenitud de los tiempos. Es curioso recordar que la misma frase aparece empleada por Trajano en su famosa carta a Plinio, al recomendarle que no se persiguiese a los cristianos en virtud de denuncias anónimas: Nec nostri saeculi est. Ha habido, pues, varias épocas en la historia que se han sentido a sí mismas como arribadas a una altura plena, definitiva; tiempos en que se cree haber llegado al término de un viaje, en que se cumple un afán antiguo y planifica una esperanza. Es la «plenitud de los tiempos», la completa madurez de la vida histórica. Hace treinta años, en efecto, creía el europeo que la vida humana había llegado a ser lo que debía ser, lo que desde muchas generaciones se venía anhelando que fuese, lo que tendría ya que ser siempre. Los tiempos de plenitud se sienten siempre como resultado de otras muchas edades preparatorias, de otros tiempos sin plenitud, inferiores al propio, sobre los cuales va montada esta hora bien granada. Vistos desde su altura, aquellos períodos preparatorios aparecen como si en ellos se hubiese vivido de puro afán e ilusión no lograda; tiempos de sólo deseo insatisfecho, de ardientes precursores, de «todavía no», de contraste penoso entre una aspiración clara y la realidad que no le corresponde. Así ve a la Edad Media el siglo XIX. Por fin llega un día en que ese viejo deseo, a veces milenario, parece cumplirse: la realidad lo recoge y obedece. ¡Hemos llegado a la altura entrevista, a la meta anticipada, a la cima del tiempo! Al «todavía no», ha sucedido el «por fin».

Esta era la sensación que de su propia vida tenían nuestros padres y toda su centuria. No se olvide esto: nuestro tiempo es un tiempo que viene después de un tiempo de plenitud. De aquí que, irremediablemente, el que siga adscrito a la otra orilla, a ese próximo plenario pasado, y lo mire todo bajo su óptica, sufrirá el espejismo de sentir la edad presente como un caer desde la plenitud, como una decadencia.

Pero un viejo aficionado a la historia, empedernido tomador de pulso de tiempos, no puede dejarse alucinar por esa óptica de las supuestas plenitudes.

Según he dicho, lo esencial para que exista «plenitud de los tiempos» es que un deseo antiguo, el cual venía arrastrándose anheloso y querellante durante siglos, por fin un día queda satisfecho. Y, en efecto, esos tiempos plenos son tiempos satisfechos de sí mismos; a veces, como en el siglo XIX, archisatisfechos. Pero ahora caemos en la cuenta de que esos siglos tan satisfechos, tan logrados, están muertos por dentro. La auténtica plenitud vital no consiste en la satisfacción, en el logro, en la arribada. Ya decía Cervantes que «el camino es siempre mejor que la posada». Un tiempo que ha satisfecho su deseo, su ideal, es que ya no desea nada más, que se le ha secado la fontana del desear. Es decir, que la famosa plenitud es en realidad una conclusión. Hay siglos que por no saber renovar sus deseos mueren de satisfacción, como muere el zángano afortunado después del vuelo nupcial.

De aquí el dato sorprendente de que esas etapas de llamada plenitud hayan sentido siempre en el poso de sí mismas una peculiarísima tristeza.

El deseo tan lentamente gestado, y que en el siglo XIX parece al cabo realizarse, es lo que, resumiendo, se denominó a sí mismo «cultura moderna». Ya el nombre es inquietante: ¡que un tiempo se llame a sí mismo «moderno», es decir, último, definitivo, frente al cual todos los demás son puros pretéritos, modestas preparaciones y aspiraciones hacia él! ¡Saetas sin brío que fallan el blanco!.

¿No se palpa ya aquí la diferencia esencial entre nuestro tiempo y ese que acaba de preterir, de transponer? Nuestro tiempo, en efecto, no se siente ya definitivo; al contrario, en su raíz misma encuentra oscuramente la intuición de que no hay tiempos definitivos, seguros, para siempre cristalizados, sino que, al revés, esa pretensión de que un tipo de vida -el llamado «cultura moderna»- fuese definitivo, nos parece una obcecación y estrechez inverosímiles del campo visual. Y al sentir así, percibimos una deliciosa impresión de habernos evadido de un recinto angosto y hermético, de haber escapado, y salir de nuevo bajo las estrellas al mundo auténtico, profundo, terrible, imprevisible e inagotable, donde todo, todo es posible: lo mejor y lo peor.

La fe en la cultura moderna era triste: era saber que mañana iba a ser, en todo lo esencial, igual a hoy; que el progreso consistía sólo en avanzar por todos los «siempres» sobre un camino idéntico al que ya estaba bajo nuestros pies. Un camino así es más bien una prisión que, elástica, se alarga sin libertarnos.

Cuando en los comienzos del Imperio algún fino provincial llegaba a Roma -Lucano, por ejemplo, o Séneca- y veía las majestuosas construcciones imperiales, símbolo de un poder definitivo, sentía contraerse su corazón. Ya nada nuevo podía pasar en el mundo. Roma era eterna. Y si hay una melancolía de las ruinas, que se levanta de ellas como el vaho de las aguas muertas, el provincial sensible percibía una melancolía no menos premiosa, aunque de signo inverso: la melancolía de los edificios eternos.

Frente a ese estado emotivo, ¿no es evidente que la sensación de nuestra época se parece más a la alegría y alboroto de chicos que se han escapado de la escuela? Ahora ya no sabemos lo que va a pasar mañana en el mundo, y eso secretamente nos regocija; porque eso, ser imprevisible, ser un horizonte siempre abierto a toda posibilidad, es la vida auténtica, la verdadera plenitud de la vida."

"La rebelión de las masas." - José Ortega y Gasset.

sábado, 25 de junio de 2011

"Bis."

Imagen: Sí pasá. Créditos al autor.

"Y aun de los males que llaman del cuerpo o de la fortuna, se puede sacar muy gran provecho si se toman con paciencia; si estando más ahorrado, tanto te despiertas más para seguir la virtud, cuanto más al revés te sucede por estotro camino.

  Que muchas veces se han visto los males o las desdichas haber dado causa de muy grandes virtudes."

"Introducción a la sabiduría." - Juan Luis Vives.

"Filo."

Imagen: Sruc. Créditos al autor.

"Tenga primeramente el tal por sospechoso todo aquello que el pueblo con gran consentimiento aprueba, hasta que con buen tino torne a para por la balanza en que pasan todas las cosas aquellas, que las miden por virtud."

"Introducción a la sabiduría." - Juan Luis Vives.

domingo, 19 de junio de 2011

"Yo la como."

Imagen: Grrrrrrguiculiáh. Créditos al autor.

"...la mente crea el abismo, el corazón lo cruza."

"Yo soy eso." - Sri Nisargadatta Maharaj.

jueves, 9 de junio de 2011

"No."

Imagen: Soldados Rusos, 1914. Créditos al autor.

"Y recordad también que en la lucha contra el Hombre, no debemos llegar a parecemos a él. Aun cuando lo hayáis vencido, no adoptéis sus vicios."

"La Granja de los Animales." - George Orwell.

martes, 7 de junio de 2011

"G."

Imagen: Vaclará. Créditos al autor.

"- ¿Cuándo vas a detenerte, señor?

- Cuando se detenga el que va delante de mí."

"Historias de la historia; Constantino (V): La fundación de Constantinopla." - Carlos Fisas.

lunes, 6 de junio de 2011

"Bancala."

Imagen: n + 1. Créditos al autor.

"Pero de entonces acá, hánseme ocurrido otras razones que me han hecho cambiar de opinión y pensar que debía en verdad seguir escribiendo cuantas cosas juzgara de alguna importancia, conforme fuera descubriendo su verdad, poniendo en ello el mismo cuidado que si las tuviera que imprimir, no sólo porque así disponía de mayor espacio para examinarlas bien, pues sin duda, mira uno con más atención lo que piensa que otros han de examinar, que lo que hace para sí solo (y muchas cosas que me han parecido verdaderas cuando he comenzado a concebirlas, he conocido luego que son falsas, cuando he ido a estamparlas en el papel), sino también para no perder ocasión de servir al público, si soy en efecto capaz de ello, y porque, si mis escritos valen algo, puedan usarlos como crean más conveniente los que los posean después de mi muerte; pero pensé que no debía en manera alguna consentir que fueran publicados, mientras yo viviera, para que ni las oposiciones y controversias que acaso suscitaran, ni aun la reputación, fuere cual fuere, que me pudieran proporcionar, me dieran ocasión de perder el tiempo que me propongo emplear en instruirme. Pues si bien es cierto que todo hombre está obligado a procurar el bien de los demás, en cuanto puede, y que propiamente no vale nada quien a nadie sirve, sin embargo, también es cierto que nuestros cuidados han de sobrepasar el tiempo presente y que es bueno prescindir de ciertas cosas, que quizá fueran de algún provecho para los que ahora viven, cuando es para hacer otras que han de ser más útiles aun a nuestros nietos. Y, en efecto, es bueno que se sepa que lo poco que hasta aquí he aprendido no es casi nada, en comparación de lo que ignoro y no desconfío de poder aprender; que a los que van descubriendo poco a poco la verdad, en las ciencias, les acontece casi lo mismo que a los que empiezan a enriquecerse, que les cuesta menos trabajo, siendo ya algo ricos, hacer grandes adquisiciones, que antes, cuando eran pobres, recoger pequeñas ganancias. También pueden compararse con los jefes de ejército, que crecen en fuerzas conforme ganan batallas, y necesitan más atención y esfuerzo para mantenerse después de una derrota, que para tomar ciudades y conquistar provincias después de una victoria; que verdaderamente es como dar batallas el tratar de vencer todas las dificultades y errores que nos impiden llegar al conocimiento de la verdad y es como perder una el admitir opiniones falsas acerca de alguna materia un tanto general e importante; y hace falta después mucha más destreza para volver a ponerse en el mismo estado en que se estaba, que para hacer grandes progresos, cuando se poseen ya principios bien asegurados. En lo que a mí respecta, si he logrado hallar algunas verdades en las ciencias (y confío que lo que va en este volumen demostrará que algunas he encontrado), puedo decir que no son sino consecuencias y dependencias de cinco o seis principales dificultades que he resuelto y que considero como otras tantas batallas, en donde he tenido la fortuna de mi lado; y hasta me atreveré a decir que pienso que no necesito ganar sino otras dos o tres como esas, para llegar al término de mis propósitos, y que no es tanta mi edad que no pueda, según el curso ordinario de la naturaleza, disponer aún del tiempo necesario para ese efecto. Pero por eso mismo, tanto más obligado me creo a ahorrar el tiempo que me queda, cuantas mayores esperanzas tengo de poderlo emplear bien; y sobrevendrían, sin duda, muchas ocasiones de perderlo si publicase los fundamentos de mi física; pues aun cuando son tan evidentes todos, que basta entenderlos para creerlos, y no hay uno solo del que no pueda dar demostraciones, sin embargo, como es imposible que concuerden con todas las varias opiniones de los demás hombres, preveo que suscitarían oposiciones, que me distraerían no poco de mi labor."

"El discurso del método." - René Descartes.

domingo, 29 de mayo de 2011

"Vortex."

Imagen: Me chupa. Créditos al autor.

"El acto mismo de percibir muestra que usted no es lo que usted percibe."

"Yo soy eso." - Sri Nisargadatta Maharaj.

jueves, 19 de mayo de 2011

"Paró pelitos."

Imagen: Miffy O'Hara. - "Window."

"El átomo de positronio aparece durante transformaciones radiactivas de tipos determinados que se acompañan de emisión de un positrón. El positrón y el electrón, por un instante muy corto, forman un sistema estable.

En el positronio, el papel de protón lo desempeña la partícula elemental, el positrón. Es el antípoda del electrón. El positrón tiene las mismas dimensiones y la misma masa: la única diferencia consiste en que la carga es opuesta (positiva).

Si el positrón y el electrón chocan, los dos acaban con su existencia. Como dicen los químicos, se aniquilan. En otras palabras, se convierten en la nada o, para ser más exactos, pasan a ser radiación. Pero antes de esfumarse, los dos enemigos jurados coexisten un breve instante uno al lado del otro. Precisamente en este momento es cuando nace el átomo fantasma, el positronio. El átomo sin núcleo, ya que tanto el electrón como el positrón giran alrededor de un centro de gravedad común."

"Química recreativa." - Vlasov y Trifonov.

miércoles, 18 de mayo de 2011

"A juntar chapas."

Imagen: Ahí están. Créditos al autor.

"...un resorte incrustado en un soporte fijo. Si no se comprime ni extiende se puede decir que está en equilibrio. Pero si se empieza a comprimir o a extenderlo, el resorte sale del estado de equilibrio. Al mismo tiempo crecen sus fuerzas elásticas que actúan en contra de su compresión o alargamiento. En fin de cuentas llega el momento en que las dos fuerzas se compensan. El resorte de nuevo vuelve al estado de equilibrio, pero este equilibrio seráde otra índole, no inicial. Estádesplazado al lado de la compresión o del alargamiento.

El cambio del estado de equilibrio del resorte es una analogía (aunque aproximada) a la acción del principio de Le Chatelier. La química da la siguiente definición. Sea una fuerza exterior que actúa sobre el sistema en equilibrio. Entonces, el equilibrio se desplaza en la dirección que indica la fuerza exterior. El desplazamiento dura hasta que las fuerzas reactivas se igualen con las exteriores."

"Química recreativa." (Principio de Le Chatelier) - Vlasov y Trifonov.

domingo, 15 de mayo de 2011

"Cabeceá que es gol."

Imagen: No no, nada. Créditos al autor.

"No daban crédito a lo que veían. A dos metros y medio por debajo de la línea de flotación se abría un orificio con forma regular de triángulo isósceles. Más perfecto no lo hubiera hecho un taladro. Era preciso, pues, que la herramienta perforadora que lo había abierto fuera de temple poco común y que, luego de haber sido lanzada con fuerza prodigiosa para perforar así una chapa de hierro de cuatro centímetros, pudiera retirarse por sí misma, mediante un movimiento de retroceso verdaderamente inexplicable."

"Veinte mil leguas de viaje submarino." - Julio Verne.

lunes, 11 de abril de 2011

"Ponerla."

Imagen: Miguel Rodriguez. - "The corner."

"Había un juego de ordenador, me lo dieron,
uno de mis amigos me lo dio, él jugaba,
dijo, es genial, deberías jugar,
y lo hice, y lo era.

Lo copié del disquete que me dio
para cualquiera, quería que todo el mundo lo jugara.
Todo el mundo debería pasárselo así de bien.
Lo envié por la red a tablones de anuncios
pero principalmente se lo envié a todos mis amigos.

(Contacto personal. Así es como me lo habían dado a mí.)

Mis amigos eran como yo: a algunos les daban miedo los virus,
alguien te daba un juego en un disquete y a la semana siguiente
o en viernes 13
te reformateaba el disco duro o te corrompía la memoria.
Pero éste nunca lo hizo. Éste era segurísimo.
empezaron a jugar:
cuanto mejor juegas más difícil se vuelve el juego;
quizá no ganes nunca pero puedes llegar a ser bastante bueno.
Yo soy bastante bueno.

Por supuesto que tengo que pasar mucho tiempo jugando.
También lo pasan mis amigos. Y sus amigos.
Y las personas que te encuentras, las ves,
que andan por las autopistas viejas
o hacen cola, lejos de sus ordenadores,
lejos de las salas de juegos que surgieron de la noche a la mañana,
pero que lo están jugando en su cabeza mientras tanto,
combinando formas,
cavilando sobre curvas, poniendo colores junto a colores,
girando señales hacia secciones nuevas de la pantalla,
escuchando la música.

Claro que sí, la gente piensa en él, pero sobre todo lo juega.
Mi récord son dieciocho horas seguidas.
40.012 puntos, 3 fanfarrias.

Juegas a pesar de las lágrimas, el dolor de muñeca, el hambre,
después de un rato
todo desaparece.
Todo menos el juego, debería decir.

Ya no me queda sitio en la mente; sitio para otras cosas.
Copiamos el juego, se lo dimos a nuestros amigos.
Transciende el lenguaje, ocupa nuestro tiempo,
a veces creo que últimamente me olvido de cosas.

Me pregunto qué le pasó a la TV. Antes había TV.
Me pregunto qué pasará cuando me quede sin comida enlatada.
Me pregunto adónde ha ido toda la gente. Y entonces me doy cuenta de que
si soy lo bastante rápido, puedo poner un cuadrado negro junto
a una línea roja,
duplicarlo y hacerlos girar para que ambos desaparezcan,
duplicarlo y hacerlos girar para que ambos desaparezcan,
despejando el bloque izquierdo
para que suba una burbuja blanca...

(Así que ambos desaparecen.)

Y cuando la electricidad se apague para siempre entonces
lo jugaré en la cabeza hasta que me muera."

"Humo y espejos; Virus." - Gainman Neil.

miércoles, 30 de marzo de 2011

"Timón y..."

Imagen: Ppppppppppp. Créditos al autor.

"No estoy colocado tan alto aquí sólo para recrearme."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.

martes, 29 de marzo de 2011

"Mmm."

Imagen: Y sí... Créditos al autor.

"Si en nuestra lucha se mezcló también la hechicería, al fin nos batimos solos. Cierto es que sobrevienen azares en beneficio de los combatientes: cae del cielo una piedra, llueve sangre sobre el enemigo, de las oquedades de las peñas salen potentes, prodigiosos sonidos que dilatan nuestro pecho y oprimen el del adversario. Cae el vencido, cubierto de un baldón siempre renovado; el vencedor, radiante de gloria, ensalza al Dios propicio, y sin necesidad de mandato alguno, todo el mundo une su voz a la suya, y millones de gargantas entonan a coro: Te Deum laudamus. Mas yo, para suprema alabanza, vuelvo la piadosa mirada a mi propio pecho, cosa que antes sucedía rara vez. Por más que un príncipe mozo y jovial pierda su tiempo sin provecho, los años le enseñan la importancia del momento."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.

viernes, 25 de marzo de 2011

"Lo mismo."

Imagen: Bis. Créditos al autor.

"No exhalaba Paris otro perfume cuando se acercó a la Reina más de lo debido."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.

"Una dirección."

Imagen: Se le abría. Créditos al autor.

"Sólo en la alegría y en el dolor es cuando reís y gimoteáis en un mismo tono."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.

martes, 15 de marzo de 2011

"Nadie vuelve."

Imagen: Jojojojo... Créditos al autor.

"...quien se opone a lo que todos quieren, ese a hurgado en el avispero."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.

viernes, 11 de marzo de 2011

"Sin peros."

Imagen: Gallo PRO. Créditos al autor.

"Quien quiera el bien, empiece por ser bueno; quien ansíe el gozo, aquiete su sangre; quien apetezca vino, estruje racimos maduros; quien milagros espere, fortalezca su fe."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.

jueves, 10 de marzo de 2011

"Despacito."

Imagen: Créditos al autor.

"...cuando resuena la bóveda, mejor se siente la potencia fundamental del bajo."

"Fausto." - Johan Wolfgang Goethe.